MI AVENTURA DOCENTE
Verdaderamente una “Historia de
Vida”, y me es muy grato compartirla, aunque también resulta complicado empezar
a relatarla pues vienen a mi mente infinidad de recuerdos y me invaden emociones. Inicio afirmando que para la actividad
educativa, la “Pasión” es fundamental.
En
el año de 1999 inicie mis estudios Docentes en la Escuela normal
Experimental “Huajuapan” esto después de haber quedado seleccionada para
conformar un grupo de 20 futuros docentes. Recuerdo que estaba muy al pendiente
de las fechas para la entrega de fichas de admisión pues tenía muchas ganas de
seguir estudiando y me entusiasmaba más
la idea de estudiar para maestra. Siempre fue una prioridad pues entre juegos
de infancia me encantaba jugar a la escuelita y ni se diga de mi estancia en el
jardín de niños como en mi escuela primaria “Trabajadores del Campo” que es de
donde más gratos recuerdos tengo en la convivencia con mis compañeritos y mis
hasta ahora queridísimos maestros principalmente de los primeros grados (Rosita 1°, Martha 2°, Iraís 3°) quienes con
su templanza nos acogían para mostrarnos el camino del saber. Mencionar a mis
maestras de los tres grados superiores de este nivel también impactó en mí
ideal con la docencia, puesto que se caracterizaron por ser egocéntricos y con
actitudes preferenciales entre sus alumnos. Desde entonces ya sabía qué clase
de maestra quería ser, y aunque ahora puedo decir: “Sin sentir pasó el tiempo”,
la realidad es que mi camino se fue forjando a base de gigantescos sueños y
grandes esfuerzos.
Durante mi trayecto como estudiante
en los demás niveles de Educación Básica y Media Superior, confronte en varías
ocasiones mi ideal de vida con diversas alternativas, sin embargo imperó en mi
la decisión de forjarme cómo maestra, cómo “Maestrita de Pueblo”. Lo expreso
así porque consiente he estado desde entonces de que el porcentaje contextual
en dónde se requiere brindar educación es en el ámbito rural. A pesar de haber
vivido la mayoría de años con mi familia en una zona urbana, el olor y sabor a
pueblo me es muy familiar. Considero que el término
empleado más allá de denigrar la imagen que se tiene del maestro por lo que
en muchas ocasiones se dice:
–Aunque sea de maestro. Es más bien,
porque en ello radica describirnos como actores de intervención social.
De aquellos tiempos han pasado ya
ocho años que “se han ido como el agua”, puesto que egrese de la Escuela Normal
en el año de 2003. En esas fechas palpitaba en mí la incertidumbre de todo lo
que me depararía el destino y con toda honestidad expreso:
¡Claro que tenía miedo! (Nunca había
salido de casa) pues no es lo mismo salir de vacaciones que retomar las
riendas, quedándome como la única responsable de mi propia vida.
Ahora sí, ahí me encontraba
esperando mi orden de Comisión. Y por fin el día llegó y tan preciado documento
lo tenía en las manos que a la letra decía:
Orden de Comisión a la Zona Escolar
051 con Cabecera Oficial en San Juan Cieneguilla, Silacayoapan., Oaxaca. En ese
momento se empieza escribir ésta página de mi vida, y lo digo así porque ser
maestra me ha dado una gran lección de vida. Muchas de las cosas y experiencias
de las que he aprendido y que han enriquecido mi formación profesional y
personal están relacionadas con los hechos y acontecimientos escolares o
socioculturales de mi ámbito laboral.
Mi primera impresión al llegar a mi
escuela ubicada en la comunidad de La Luz Tenexcalco, Silacayoapan., Oaxaca. En
septiembre de ese mismo año, fue que todo mundo me miraba con curiosidad, había
llegado “La nueva maestra”. No todo fue lecho de rosas, como se dice, pues en
aquel lugar para la mayoría de la gente los maestros pasaban desapercibidos,
(mucho después comprendí que esta actitud hacia los maestros era precisamente
por las prácticas o actitudes erróneas y hasta denigrantes que imperaban en los
mismos docentes de ya varios años en servicio), y fue entonces dónde las
historias anecdóticas vistas en mis clases de Práctica y Observación Docente se
quedaron resumidas a “relatos” la realidad estaba frente mis ojos. A pesar de
que la comunidad es bastante moderna y con pocas carencias, los maestros “no
cuentan”, si son maestros decían:- que paguen los servicios que necesiten-.
Fue un impacto terrible para mí,
esperaba cordialidad y resguardo. Recuerdo a mi papá diciéndome: -Hija, ya
estudiaste, ya despertaste que era lo principal, vámonos no te quedes aquí. Mi
corazón se apachurró, pero fui firme y no quebranté. Sonreí, sabía que debía
intentarlo.
Permanecí en esa comunidad durante
dos ciclos escolares, ganándome el cariño y respeto de mis alumnos y padres de
familia. En mi primer ciclo escolar como maestra de 6° tuve la gran
satisfacción de preparar a mis alumnos para la Olimpiada del Conocimiento 2004.
Obteniendo el 1° lugar a nivel zona y Participando también de forma Sectorial. Apenas
empezaba y sabía que el camino era largo, que todo lo vivido en este primer año
de servicio, era solo una probadita de todo lo que estaba por experimentar. En
este sentido reconocí que en realidad alumnos, maestros y padres de familia
somos sujetos activos de la vida escolar. Qué gran satisfacción me da recordar
aquellos tiempos puesto que al regresar a ese recóndito lugar de la Mixteca
Oaxaqueña he sido recibida con tanta cordialidad, misma que me gané a pulso.
En estos ocho años he laborado en 5
escuelas, de las que gratas experiencias y satisfacciones han seguido
surgiendo, ahora que lo pienso son extraordinarias, pues afortunadamente hemos
alcanzado reconocimientos por los resultados obtenidos por los alumnos a mi
cargo. Esto sin lugar a duda, es un gran incentivo para seguir avanzando hacia
el mejoramiento de mi práctica docente.
En estos ocho años de servicio
educativo, he tenido la oportunidad de trabajar con más frecuencia con grupos
del primer ciclo, y eso lo disfruto mucho pues mi dilema había sido ¿Preescolar o Primaria? Sin embargo, me
resulta algo complicado describir sistemáticamente mi quehacer docente, pues
trato siempre de no caer en la rutina. Considero que es bueno involucrar a los
alumnos en cosas nuevas que hacer para tratar de evitar el tedio o
aburrimiento. Claro que a pesar de ello hay cosas que se hacen cotidianamente,
como a la llegada saludar y dar los buenos días a los padres y madres de
familia, a los compañeros maestros y muy efusivamente a los alumnos. Anotar la
fecha con apoyo de algún alumno, registrar la puntualidad y asistencia, así
como la búsqueda de dinámicas para la encomienda e indicaciones para la
realización de las actividades planteadas en el plan de clase. Trato de no
perder de vista que la paciencia y el buen ánimo respaldan mi labor, si los
niños se sienten a gusto “trabajaran a gusto” y con esmero, si los niños se
aburren seguramente también “aburren” me gusta relacionarme con cordialidad con
el colectivo docente, aunque en la marcha suelen darse ciertos malentendidos,
puesto que la diversidad de lógicas se acoge a lo que mejor nos parece. Lo
mismo sucede con nuestros estilos de enseñar, cada docente poseemos nuestro
propio estilo de enseñanza, que claro está cimentado por los métodos y
contenidos de enseñanza, pero la metodología empleada ha quedado determinada
por uno mismo. Y esto es porque cada uno ha tenido diferente formación y la
realidad social y escolar en que nos hemos forjado es múltiple. En este sentido
lo más destacable es que al dedicarme al servicio educativo he entendido que la
educación es un quehacer multidisciplinario, que se formula por las
condiciones, económicas, políticas, sociales y culturales en que me desenvuelvo
y es precisamente por la diversidad de modelos o ejemplos del ámbito educativo
en que me he desenvuelto por el cual no puedo describir mi estilo de trabajo,
puesto que he estado sujeta a esta diversidad. Sin embargo muy a pesar del
estilo de enseñanza, mi esencia destaca en el cariño y respeto que le tengo al
trabajo que muy afortunadamente desempeño
A esta fecha por ejemplo; el ámbito
en que me desenvuelvo y ejerzo mi labor docente es mucho muy diferente a los
anteriores, estoy en una comunidad en vías a la urbanización, dónde el uso de
la ciencia y la tecnología está al alcance, las carencias son muchas pero la
gente tiene visión y decisión para salir adelante y sobre todo tiene acceso a
mejores oportunidades, puesto que Santo Domingo Tonalá, Huajuapan, Oax. Es un
municipio muy antiguo y muy prospero, lugar en el que se concentra el comercio
de los pueblos circunvecinos.
Me encantaría tener el privilegio de
culminar en muchos años más mi labor al servicio educativo, así como culminaron
aquellas profesoras que sembraron en mí la semilla del saber, y con quién he
tenido la oportunidad de compartir mis experiencias. Por el momento no es mi
prioridad cambiarme de nivel, pues en el nivel de primaria me siento plena y
muy a gusto. Disfruto mi trabajo y me interesa continuar “instruyendo” y
apoyando en el camino de la educación a las nuevas generaciones, para que estos
también aprendan y tomen conciencia de que deben ser como personas, y que
tienen que hacer para lograr su propia felicidad en la vida. Por todo lo
anterior, expreso: “Lo que hace inmortal
a un hombre es su historia” entonces es en esta parábola donde radica por
qué me dedico a esta loable labor y para quiénes son los personajes principales
de esta historia de vida, “la niñez mexicana”.
Maestra Sandra m parece que es muy real lo que comenta usted, creo que desde nuestra formacion como docentes en la normal nos preparan para enfrentarnos a la realidad, nos dan las armas las cuales debemos aplicar en la vida real, me es grato entender la experiencia que tiene usted como docente, pues aprendo de usted mas de lo que se imagina, coincido coj usted que el trabajo debe ser de todos siempre y cuando tomemos la iniciativa para motivar a nuestros padres de familia y alumnos, sabiendo que si estamos en sintonia será más fácil alcanzar los objetivos, y creo que nunca dejamos de ser novatos por que la educación esta siempre en constante cambio por lo que nos exige estar al día con nuestras enseñanzas. Además este es un primer paso desconocido para nosotros quien se hubiera imaginado que podriamos debatir, conocer, compartir por medio de las tecnologias, me despido maestra. Nos vemos el sabado
ResponderEliminarHola Sandra:
ResponderEliminarSabes al leer tu trabajo pude notar que coincidimos en algunos aspectos, la emoción que tenemos de presentarnos ante situaciones nuevas y las cuales con el pasar del tiempo nos dejan nuevas experiencias y aprendizajes; es curioso ver como siendo estudiantes percibimos las cosas de distinto modo a com´paración de estar ya es servicio.
Recibe un cordial saludo y que estes bien.